Algo que me encantó fue la forma de enseñar. Las clases eran mucho más interactivas que en España. En química, por ejemplo, hacíamos experimentos casi todos los días. ¡Hasta aprendimos a hacer helado a mano! Fue una manera muy divertida de aprender cosas nuevas.Mi nivel de inglés mejoró muchísimo durante el año. Aprendí expresiones, vocabulario…